Cama casita Montessori

 

La educación basada en la pedagogía Montessori promueve la independencia del niño para que puedan descubrir el mundo que les rodea con libertad. Éste método se caracteriza porque trata de dar autonomía al bebé en todos los aspectos de su día a día. La comida, el movimiento, la higiene, el juego y el sueño.

Para ello, esta pedagogía defiende la provisión de un ambiente preparado: ordenado, estático, simple y real, donde cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo del niño. Así pues, el espacio se debe adaptar a las capacidades de los pequeños y pequeñas.  Las estanterías bajas, los materiales, los juegos a su alcance o las torres de aprendizaje para el baño y/o cocina, son un ejemplo de la adaptación del entorno a su nivel de desarrollo. Y del mismo modo lo es la cama casita.

 

¿Qué es la cama casa Montessori?

Es una cama que, inspirada en este método, es más baja. El colchón se coloca prácticamente al nivel del suelo, lo que permite libertad de movimiento a niños y niñas para subir y bajar de ella y por tanto, proporciona autonomía respecto al sueño.
Y además de éste, tiene otros beneficios como:

  • Son seguras. Puesto que este tipo de camas están prácticamente al nivel del suelo, no existe el peligro de que el bebé se caiga y se haga daño del mismo modo que lo haría al caer desde una cama alta o desde los barrotes de la cuna.
  • Fomentan el aprendizaje. Las cunas limitan la libertad de movimiento de los bebés que no pueden salir de ellas sin la ayuda de un adulto. En cambio, las camas Montessori les brinda libertad para moverse por la habitación, descubrir e interactuar con el entorno, sin ayuda de los padres, y de este modo se fomenta el aprendizaje autónomo.
  • Permite libertad, estímulos, y visión del entorno que rodea al bebé. Mientras que desde la cuna no pueden ver todo aquello que les rodea, desde este tipo de cama sí, esto proporciona un estímulo positivo al bebé puesto que le hace consciente de su realidad y partícipe de ella.

¿Desde que momento se puede usar?

Por regla general se suele aconsejar su uso a partir del cuarto mes de vida, aunque lo más conveniente es utilizar este tipo de cama desde el momento en el que los bebés empiezan a gatear, para que, de este modo, puedan subir y bajar de ella de forma autónoma.

¿Cómo pueden ser?

No todas las camas Montessori tienen que ser tipo casita. Éste es un modelo que aboga por esta metodología con un diseño muy atractivo, pero no es el único.

Hay camas Montessori de muchos tipos y en el mercado podemos encontrar diferentes alternativas. Aunque todas ellas tienen un elemento común: son bajas y el colchón se sitúa cerca del suelo  por seguridad y para favorecer el libre movimiento del bebé.

La nuestra es de la marca “muemue”.

En la página web la podéis encontrar en color azul, rosa y madera. Para verla, pincha aquí.

Puesto que las camas Montessori están pensadas para favorecer la autonomía infantil, estas deberán ir adaptandose y evolucionando según la etapa de desarrollo del niño. Cuando los bebés gatean es idóneo que éstas estén a ras de suelo y cuando el bebé sea capaz de caminar con soltura o haya crecido un poco, se puede colocar una cama un poco más elevada, pero que siempre le permita subir y bajar solo. Así pues, a medida que el bebé o niño va creciendo, la cama también lo irá haciendo.

Nuestra experiencia con la cama casita Montessori

Nosotros elegimos este tipo de cama porque soy partidaria de esta metodología. Creo en sus principios, en su pedagogía y en este caso concreto, respecto a la cama, en las múltiples ventajas que su uso comporta. Sobre todo, respecto a la libertad de movimiento, independencia y autonomía que proporciona.

Mia siempre ha tenido el sueño muy ligero e intermitente, y aunque de un tiempo a esta parte ha ido reduciendo sus despertares nocturnos, para mí se hacía necesaria una opción en la que no tuviera que acudir a su cuna (en su habitación) cada vez que se despertara. Para nosotros ésta ha sido la opción idónea puesto que en tan solo cuatro noches durmiendo en ella, nuestra pequeña cuando se despierta viene a buscarnos a nuestra habitación y en ese momento decidimos si la metemos en nuestra cama con nosotros, la volvemos a llevar a la suya para que siga durmiendo después de un bibe o si nos levantamos si ya es la hora de ello. Y lo hace sin llantos ni quejidos, hecho que también ha mejorado, puesto que antes, cuando dormía en la cuna y se despertaba, si que ocurría y ahora no.

En nuestro caso hemos optado por no colocar ninguna barra de seguridad ni ningún acople de madera que acote el espacio de la cama y que deje solo un lado de salida porque nos parecía peligroso que Mia se pudiera precipitar por arriba de él. Si bien no iba a caer desde la misma altura que si cae desde la cuna, igualmente caería de más altura que si lo hace desde el colchón, y teniendo en cuenta que cuando caen al intentar escalar este tipo de barreras lo hacen de cabeza, preferimos evitar este riesgo. Conocemos bien a nuestra bebé, sabíamos que lo primero que intentaría sería saltar ese obstáculo, y por ello decidimos no colocar nada a modo de tope y en lugar de ello poner una alfombra para que en caso de que caiga lo haga sobre ella y sobre algunos cojines que seguimos poniendo alrededor de la cama, por la noche después de acostarla, a modo de precaución, aunque hasta el momento no se ha caído ninguna noche a pesar de que Mia se mueve muchísimo incluso durmiendo.

Así pues, desde nuestra experiencia, que ha sido muy positiva, sin ninguna duda os recomiendo este tipo de cama que favorece el desarrollo, autonomía e independencia de nuestros bebés 😊

Espero que este post os sirva y que haya resuelto algunas dudas que teníais. Si seguís teniendo alguna más, o queréis hacerme alguna consulta, no dudéis en comunicaros conmigo por aquí o a través de mi red social de Instagram aquí. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me encanta

Me encanta tu sonrisa cuando voy a buscarte al despertarte a tu habitación por las mañanas, y el momento de después, sentadas en mi cama o en el balancín, una mezcla entre un rato de juegos, risas y muchos mimos. Me encanta cuando te digo que me des la manita para ir a algún sitio, me la das para hacer los tres primeros pasos y luego me la sueltas con la seguridad de saber que puedes caminar solita y valerte por ti misma. Me encanta cuando te estoy bañando y decides darme un beso y un abrazo y me empapas al hacerlo. Me encanta la agilidad que tienes para abrir los armarios, sobre todo el de las especias, cómo coges el bote de perejil y te paseas por casa sacudiéndolo hasta que encuentras algún sitio extraño donde dejarlo y yo horas después lo encuentro en el cambiador del baño por ejemplo. Me encanta cuando te hago burla y tú me la devuelves haciéndome una caraza y nos miramos y nos reímos. Me encanta cuando te estoy acunando en brazos para dormirte por la noche y antes de hacerlo me miras fijamente como queriendo capturar ese momento para siempre tal y como lo quiero hacer yo. Me encanta como miras a toda persona con quien te cruzas o coincides, con una mezcla de descaro y sinvergonzonería y cómo después de hacerlo, saludas y haces todas las gracietas que sabes, aunque eso implique que me tenga que socializar yo también. Me encanta cuando en la teti de la mañana me miras y me saludas con la manita. Me encanta ver cómo disfrutas comiendo macarrones, brócoli y fresas y cómo te cantas haciéndolo. Me encanta tu movimiento de cabeza diciendo que no casa arriba y casa abajo. Me encanta como tiras los brazos hacia mí cuando quieres venir conmigo. Me encanta tener que darte mi aperitivo de soja y quedarme yo sin porque tú me lo hayas pedido. Me encanta como jugamos al pilla pilla, la velocidad que coges intentando huir de mi y la risa floja que te entra. Me encantan esos pelos rebeldes que te están creciendo, que no puedo dominar y que son una seña más de que eres una pequeña leona. Me encanta que hagamos el dedo del poder y chin-chin con la comida. Me encanta cuando haces tambor en tu barrigota o cuando lo haces en la mesa o en cualquier sitio que encuentres, y también como tocas el timbre al tocarte el ombligo. Me encanta como juegas a esconderte tras la cortina de la ducha o la funda del carro para jugar a “no está Mía”. Me encanta como sacas los empapadores y eres más rápida sacando que yo doblando y poniendo en el sitio cuando por descuido dejo un segundo tu armario abierto, y lo mismo con las toallas del baño. Me encanta el sonido de tu risa, se ha convertido en mi música favorita. Me encanta ver cómo te gusta jugar con los cuentos y cómo es una de las primeras cosas que vas a coger cuando estamos en tu habitación. Me encanta que nos lavemos los dientes a dúo porque cuando me ves haciéndolo, tú también quieres hacerlo. Me encanta tu carácter y tu genio, aunque a veces también me vuelva loca. Me encanta como me tocas la nariz de la forma más dulce posible cuando te pregunto donde la tengo. Me encanta como vacías el bolso del carro en cuanto me descuido y lo he dejado abierto y cómo de vez en cuando le añades cosas también. Me encanta como me recibes cuando vuelvo de trabajar o estudiar, que vienes hacia mí corriendo y con los brazos abiertos. Me encanta como sacas las cosas de la lavadora mientras yo las intento poner. Me encanta que quieras caminar solita para volver del parque, y como te agachas cada dos pasitos a recoger una piedra o una ramita, aunque nos cueste más media hora llegar a casa. Me encanta que cuando no te puedes dormir por la noche y dándonos por vencidos te dejamos en el suelo, coges tus zapatillas y riéndote sales al salón en busca de jaleo y jarana. Me encanta como te quitas el chupete cuando ves pasar una cucharada de yogur cerca de ti. Me encanta como te ríes cuando te hago carazas a través de una videollamada. Me encanta cuando te refugias en mis piernas y te agarras a una de ellas como si fueras un koala. Me encanta cómo abrazas a las muñecas y les das besos. Me encanta cuando peleamos en un intento mío para que no te comas el papel del baño. Me encanta como ladeas la cabeza cuando la ladeo yo. Me encanta como se acompasan nuestras respiraciones hasta que nos quedamos dormidas las dos. Me encanta la carcajada que te provoca que te mordisquee los muslitos. Me encanta…

Me encantan tantas cosas de ti pequeña que no podría escribirlas todas. Estas son sólo una pequeña muestra de todas ellas. Y la realidad es que me encantas TU. Te adoro y te amo más de lo que nunca podría haber imaginado.

Hoy cumples un año, y en este año has hecho mi lista de pensamientos alegres inmensamente infinita con cada uno de estos momentos que me has regalado. Gracias por ello, gracias por hacerme mamá.

Feliz cumple 1 mi pequeña leona.

Ojalá siempre seas tan feliz como lo eres ahora, a cada año que cumplas, en cada momento de tu vida, y que cuando eso no pase, sepas que nos tienes para refugiarte, para darte aliento, para lo que necesites, siempre, como sea, donde sea, de forma incondicional.

Espero que te sientas tan querida como nosotros sentimos que te queremos.

Con cariño y mucho amor,

Mamá

De cuando (creíamos que) éramos dos

Julio de 2017 y un viaje por delante que llevábamos mucho tiempo esperando.

Cualquiera podría pensar que iba a ser un gran viaje en cuanto a distancia, hoteles, compras o lujos. Pero no. La grandeza de nuestros viajes no residía ni reside en esas circunstancias.

Nos bastó con cargar el coche con lo indispensable, algo de ropa, comida, tienda de campaña y lo más importante: nuestras ganas. Ganas de compartir nuestro tiempo, de improvisar, de aventuras, de disfrutar el uno del otro. Ganas de vivir.

Y un destino por delante. El Pirineo Catalán, la Pica d’Estats, nuestro primer 3000. Y después, una ruta por el norte, El País Vasco, Cantabria y Asturias. Un destino en el que perdernos, con el que cumplir sueños y objetivos. Una gran cantidad de kilómetros y experiencias acumuladas, paisajes y pueblos preciosos que quedaron grabados en nuestra retina.

Un viaje de esos en los que puedes tocar el cielo con la punta de los dedos. Un viaje increíble en el que reímos más alto, más fuerte, más intensamente.

Pero sobre todo, un viaje que fue como somos nosotros, sencillos. Porque nosotros queremos que no nos falten caminos por recorrer para no perder esa bonita costumbre que tenemos de explorar nuevos rincones. Pero siempre sabiendo que para ser felices no necesitamos un viaje al fin del mundo, porque lo único de que precisamos, es precisamente eso: a nosotros.

Un viaje que fue y es parte de nuestra forma de vivir, con la cabeza en las nubes y los pies en la tierra. Disfrutando de las pequeñas cosas que son las más grandes. Saboreándolas y siendo conscientes de la gran suerte que tenemos de saber apreciarlas y poder vivirlas. Aprovechando y creciendo con la naturaleza como compañera del camino cada vez que podemos. Siendo unos románticos, que rozan lo ñoño y lo cursi, pero demostrándonos lo que sentimos el uno por el otro, de una y mil formas diferentes, sabiendo que no hay nada más bonito que demostrar cariño. Creciendo juntos sabiendo que tenemos lo más importante que se puede tener, amor. Que estamos el uno para el otro para todo, ante todo y frente a todo y que no importan los desafíos o malos momentos que podamos tener, porque siempre hallaremos la forma de estar unidos.

Y más que un viaje, un camino. El de nuestra vida juntos.

Cuando me paro a pensar en ese camino, en nosotros y en todo lo recorrido, me doy cuenta de la suerte que he tenido de encontrarte. De habernos dicho “sí, quiero”. Sí, queremos querernos todos los días de nuestra vida.

Un camino que nos ha llevado a tener el regalo más maravilloso que se puede tener, nuestra pequeña.

Un camino que recorremos y recorreremos lleno de felicidad compartida.

Que como hasta ahora, nunca nos falten los motivos por los que sonreír. Que sigamos viviendo como lo hacemos, a nuestro ritmo y manera. Y sobre todo, que sepamos transmitirle a nuestra pequeña, como vemos el mundo y nuestra bonita y sana manera de disfrutarlo.

Esta quizá no es nuestra mejor foto, pero si la que refleja a la perfección ese viaje del verano de 2017. La de la primera noche, con el coche como hotel. Y no se me ocurre un sitio mejor donde haber dormido que ahí. Aislados entre las montañas, viendo atardecer mientras chispeaba y viendo las estrellas a través del cristal del techo cuando nos despertamos para iniciar nuestra ruta al pico.

No es nuestra mejor foto, pero es la más especial sabiendo que hicimos ese viaje creyendo ser dos y tiempo después supimos que en aquel viaje ya éramos tres.

No es la mejor foto, no. Pero más que reflejar ese viaje, refleja nuestro camino, nuestra forma de vida. Eso que nos une, eso que le queremos transmitir a nuestra pequeña. Que para ser felices no necesitamos más que ganas, ilusión y tener bien cerca a aquellos a quienes queremos.

Felices dos años de casados mi amor. Nos esperan muchos más ♥️ Y gracias, gracias por tanto.

Tú, que nos has enseñado tantas cosas ♥️

Tú, que nos has enseñado que una cama de 135 puede ser acogedoramente pequeña. Que dormir con luz no es molesto si al abrir los ojos ves lo más bonito que tienes en la vida entre tus brazos. Que mejor que desayunar entre las sábanas los domingos, es comerte a besos ♥️

Tú, que nos has enseñado que el ruido en casa es sinónimo de diversión. Que es mejor la calidad de los planes que la cantidad. Que el mejor de los viajes no necesita horas de avión ni lejanos destinos, que se hace perdiéndose en tu sonrisa de pocos dientes y mucha encía.

Tú, que nos has enseñado que las cenas a tres no son nada calmadas pero que tienen mucho encanto porque eso significa darnos unos a otros de comer y que el mejor alimento es el cariño con el que nos tratamos. Que las escapadas a la montaña, aunque son más escasas son más especiales, el paisaje es mucho más bonito contigo en él. Que el mejor plan de sábado noche es dormirnos juntos los tres. Que el desorden en casa puede esperar y es señal de que vivimos y mucho.

Tú, que nos has enseñado a mirar con ojos de primera vez. Que de cualquier instante haces un momento especial. Que nos contagias tu ilusión, que le das vida a nuestra vida.

Tú, que nos han enseñado a priorizar y a ver lo realmente importante. Que nos has enseñado que no necesitamos grandes cosas más que estar en familia disfrutando de jugar en el suelo cualquier tarde, de bailar frente al espejo o trotar por el pasillo. Que los paseos por la playa son más felices porque compartir contigo nuestros rincones nos hace crecer.

Tú, que nos has enseñado a vivir con sueño pero felices. Que un estornudo puede significar una lluvia de papilla terriblemente pringosa y desternillante a la vez. Que la palabra soledad ya no existe y que en cambio, la compañía está en todo momento, a cualquier hora y lugar. Que las miradas hablan cuando los ojos brillan.

Tú, que siendo tan pequeña… eres a la vez tan grande.

Que nos has enseñado tantas cosas y entre ellas la más importante. El verdadero valor de la palabra AMOR.

Te amamos pequeña, y no habrán palabras en el mundo suficientes para explicarlo.

📸 Fotos https://instagram.com/denisaillustration?utm_source=ig_profile_share&igshid=hodyjtuw49xs

Te Quiero (Casi Siempre)

“Te Quiero (Casi Siempre)”, de Anna Llenas, es un álbum ilustrado, en nuestro caso en precioso formato pop-up, que narra la historia de amor de Rita y Lolo. Dos personajes que son muy diferentes: Lolo es un bicho bola y Rita una luciérnaga, y que se gustan mucho. Hasta que un día, esas diferencias empiezan a disgustarles y hacen que choquen y se separen.
Pero el amor que sienten es tan grande que harán un esfuerzo para aceptar sus diferencias y desde el respeto, aprender a convivir con ellas.

En esta historia se ve reflejada una situación muy real que encontramos en nuestro día a día, el de las relaciones personales, la convivencia con nuestras parejas y allegados y sus dificultades.
A través de ella se nos da una maravillosa lección sobre la importancia de respetar  las peculiaridades de nuestra pareja, amigos, familiares o personas que nos rodean, y a quererlas en su conjunto, adaptándonos y aceptando aquellas cosas que, a veces, nos puedan gustar menos.

Este cuento nos va a permitir trabajar la inteligencia emocional y hablar con nuestros pequeños sobre la diversidad, el respeto, la empatía y de cómo nos debemos esforzar las personas de manera individual para que las relaciones sean de calidad y pueda haber una buena convivencia.

Las ilustraciones, en la línea de Anna Llenas, son idóneas para la trama del cuento. Divertidas y muy coloridas, de modo que atraen y atrapan instantáneamente al lector.

Te Quiero (Casi Siempre) es un ejemplar del tipo de literatura infantil que mas me gusta, aquella que a través de una historia nos invita a reflexionar y nos transmite una lección de aprendizaje 😊

 

Por qué no decir a los niños “Si te portas mal, los Reyes Magos no te traerán regalos”

A las puertas de la época del año más esperada por muchos, ya se empieza a oír la típica frase “si te portas mal, Papá Noel no te traerá nada”, “no te portes mal o los Reyes Magos te traerán carbón”, “pórtate bien, si no los reyes no te traerán nada de lo que has pedido” o alguna de sus variantes por parte de padres, tíos y abuelos hacia los niños y niñas que tienen en sus casas.

Y, es que aunque esta es una frase que se ha dicho desde tiempos insospechados, eso no quiere decir que esté bien, y a quien quiera justificarse diciendo que siempre se ha dicho y no ha pasado nada, le podemos decir que el hecho de que haya sido así no significa que sea correcto y que además siempre se está a tiempo de mejorar como nos comportamos con los niños y niñas y qué cosas les decimos porque estas les pueden afectar.

Una forma de mejorar es eliminar ciertas frases de nuestro vocabulario, y en este caso esta que hace alusión a los Reyes Magos o Papá Noel y que usamos más de lo que deberíamos.

Si tenéis dudas al respecto, leed a continuación, estas son algunas de las razones por las que debemos eliminarla:

1. Esta afirmación insta a obedecer en función de cierto interés, en este caso el de conseguir los regalos que Papá Noel o los Reyes Magos les traen a los niños y niñas. Así pues, recurrir a esta frase limita el diálogo entre el adulto y el niño para llegar a comprenderse o a un acuerdo en el que ambas partes se beneficien y se centra en la consecución de los comportamientos deseados por medio del chantaje.

2. Este tipo de chantajes conllevan a un método educativo basado en el aprendizaje por premios y castigos y este aprendizaje es poco estable para situaciones a largo plazo.

3. No es un método respetuoso, los niños y niñas necesitan ser educados desde el cariño, la comprensión, la empatía, el afecto y el respeto. Utilizar chantajes y amenazas no es respetuoso en absoluto. Si a cualquier persona adulta le explicaríamos las cosas e intentaríamos razonar con ella, ¿por qué no hacerlo con los niños y niñas? Se merecen exactamente el mismo respeto.

4. De esta frase se derivan etiquetas indeseadas y se clasifican los niños en buenos o malos, dando por asumido que a los niños buenos si se les traen regalos y a los malos no, estigmatizando así a los más pequeños de una forma muy genérica y en la que no nos centramos si determinado comportamiento ha sido erróneo, por qué, y en solucionarlo, sino en categorizar al niño como malo. Etiqueta que no se corresponde en absoluto con la realidad, pues pueden haber comportamientos poco acertados por parte de niños y niñas, pero nunca en ningún caso nos pueden llevar a asumir o afirmar que por ese determinado comportamiento esos niños o niñas, son malos o malas.

5. Es una afirmación, chantaje o amenaza poco realista. De hecho, es totalmente incierta. Les chantajeamos con el hecho de que si no se portan bien no tendrán regalos cuando lo cierto es que los regalos están comprados de hace tiempo y que se porten como se porten, los acabarán teniendo. Hacer chantaje no está bien, y esto empeora si no cumplimos con lo que decimos.

Pequeña Mia, hoy es 25N

Pequeña Mia,

Hoy es 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer.
Ojalá cuando crezcas hayamos dejado de destacar esta fecha en el calendario como reivindicación y pasemos a hacerlo para recordar, para memorar y honrar a todas las mujeres que vivieron una pesadilla que ojalá pronto acabe y nunca nadie más tenga que pasar.

Que se acabe la violencia, que se acabe ya, contra la mujer, contra el hombre, contra cualquier género y sin ninguna excusa ni pretexto.

Porque el amor no duele, y si duele: no es amor. Es obsesión, es capricho, es dependencia, es inseguridad, puede ser muchas otras cosas, pero créeme, no es amor.

El amor no vigila.
El amor no controla fisicamente.
El amor no controla psicológicamente.
El amor no controla económicamente.
El amor no posee.
El amor no hace chantaje.
El amor no prohíbe.
El amor no cela.
El amor no ningunea.
El amor no coarta tu espacio.
El amor no infravalora.
El amor no miente.
El amor no chilla.
El amor no humilla.
El amor no insulta.
El amor no falta al respeto.
El amor no golpea.
El amor no mata.

Y si hace algo de lo anterior, lee bien pequeña Mia, bajo ninguna circunstancia es amor.
Y si dicen que el amor si no es una locura no es amor, no hagas caso mi niña que eso no es verdad. Porque las locuras que duelen, que hacen daño psicológico o físico, las locuras que matan, no son amor. Y no se puede permitir vivir bajo ese pretexto una historia que si hace algo de lo anterior, está muy lejos de ser de amor.

Así que pequeña mía, si cuando tu crezcas el respeto no se da por norma, por sentido común, por derecho, hazte respetar tú, recuerda lo que es amor y lo que no lo es para no ejercer ni permitir ninguna injusticia.

Quiérete, no permitas que nadie pretenda adueñarse de ti, que tú, eres tuya, te perteneces a ti misma y a nadie más.

Y si vives el amor, que sea de forma bonita, natural, respetuosa, feliz y sobre todo de forma libre y sana.

Las jirafas no pueden bailar

Las jirafas no pueden bailar nos cuenta que todos los años en la selva se celebra una gran fiesta en la que todos los animales bailan. Chufa, la jirafa también quiere participar, pero todos opinan que las jirafas no pueden bailar. Así que, cuando lo intenta, los otros animales se burlan y ríen de ella y por ello, Chufa se marcha triste de la fiesta.

Hasta que se encuentra con un saltamontes que le demuestra que todos pueden bailar y que lo único que tiene que hacer es encontrar el ritmo más adecuado para ella.

Y así, encontrando su propio ritmo, la jirafa baila bajo la luna dejando tremendamente sorprendidos y maravillados al resto de animales.

Una historia muy bonita que nos demuestra que todos podemos hacer y conseguir aquello que nos propongamos, y que no hay un único camino válido para ello, sino que cada uno de nosotros lo podemos hacer a nuestro propio ritmo y manera.

Las ilustraciones del cuento son muy vistosas, expresivas y coloridas y junto a su formato pop-up, hacen que sea un libro muy atractivo para los niños y niñas que no se resisten a perderse en el y contemplar hasta el más mínimo y divertido detalle que en el libro aparece.

Este cuento, que es la combinación perfecta entre estética y una bonita y reflexiva historia con una lección de aprendizaje, constituye un excelente ejemplo de motivación para los más pequeños y pequeñas. Para enseñarles que deben luchar por aquello que quieren y para mostrarles que el hecho de no hacer algo concreto del mismo modo en que los demás lo hacen, no quiere decir que esté mal hecho.

Sin duda alguna, un imprescindible en nuestra biblioteca 😊

Te quiero un montón

¿Para vosotros un día sin decir “te quiero” es un día perdido? ¡Para mi si!

Soy de esas personas que piensa que si sonriéramos más, diéramos muestras de cariño más a menudo y dijéramos más veces “te quiero” el mundo sería un lugar mucho mejor 🌍♥️ Si vosotros sois así y además queréis que vuestros pequeños también lo sean, este cuento os va a encantar 😊

Sobre todo para recordarnos que la rutina y las tareas del día a día no deben impedirnos mimosear a nuestros pequeños 👶🏻

Esto es lo que le pasa a la mamá protagonista de este cuento, a la que se le olvida mimar a su pequeño por culpa de las prisas y las obligaciones diarias, pero pronto se da cuenta y lo compensa de la forma más divertida que podáis imaginar 😍

Una forma que os va a encantar y que os va permitir deciros “te quiero” con vuestros peques de forma cómplice y juguetona ✨

Te quiero un montón nos da una dosis de realidad y gran lección a los adultos enseñándonos a través de esta historia que nada debe impedir que tengamos muestras de cariño hacia nuestros hijos y que es importante demostrarles que les queremos, porque ellos así lo necesitan. Sus ilustraciones le dan el toque de dulzura exacto para envolvernos, atraparnos y emocionarnos a través de sus páginas.

A los más pequeños les encanta imitar el juego de Garbancito y su mamá para decirse “te quiero” una y otra vez, por lo que con este cuento aprenden a dar muestras de amor de forma divertida y con humor.

Sin duda, un indispensable en el rincón de lectura de los más sensibles y amorosos ♥️

Un león dentro

Un león dentro, cuenta la historia de un ratón que por su complejo de ser pequeño no encuentra su voz interior. Éste ansía tanto encontrarla que hace acopio de valor para ir a hablar con un león para que le enseñe a rugir como él y así poder encontrar su lugar. Lo que el ratón no sospecha es que el león, considerado por él y por otros muchos animales, el rey de la selva, le tendrá miedo. Juntos superan sus temores y aprenden que el tamaño es solo una característica que no determina el potencial de cada uno.

Una historia que nos habla de inseguridades y que nos muestra que son independientes del tamaño o apariencia de cada uno, de valentía y coraje para luchar por lo que uno quiere y se propone, de superar los miedos, de amistad entre caracteres diferentes y de prejuicios enseñándonos como lección que no todo lo grande da miedo, ni todo lo pequeño es insignificante, sino que valemos por lo que somos y que cada uno de nosotros puede tener un ratón y un león dentro 🐭 🦁 Y que muchas veces, la combinación de ambos, es la mejor opción.

Las ilustraciones del cuento le dan un toque humorístico a la historia transmitiendo diversión y simpatía. Del mismo modo que las rimas con las que el cuento se va contando, que hace que su lectura sea una delicia y que produzca un gran entusiasmo en los niños y niñas.

Un cuento redondo con el que muchos pequeños se pueden sentir identificados y con el que inspirarles a buscar su voz interior, su león, sin olvidar su parte de ratón que les recuerde que su grandeza no está en su tamaño o apariencia, sino en su corazón ♥️